Tu primer gráfico

Una tabla de cien números no dice nada de un vistazo. Un gráfico, sí. Vamos a hacer uno con lo que ya sabes.

La idea detrás de una barra de un gráfico es simple: más cantidad, más caracteres repetidos. Y repetir algo un número de veces ya lo sabes hacer: es un bucle for, o el atajo "■" * n que multiplica un texto.

Si un valor fuera 5.000, imprimir 5.000 símbolos sería un desastre. Hay que escalar: dividir cada valor por el más grande, para que la barra más larga mida siempre lo mismo, no importa la magnitud real de los datos.

Esa cuenta —valor / máximo— se llama normalizar: convertir cualquier escala a un rango fijo, en este caso de 0 a 1. Es una idea que vas a encontrar en casi cualquier lugar donde se procesen datos.

Con la misma idea de normalizar, calcular porcentajes es directo: cada valor dividido por el total —no el máximo— y multiplicado por 100.

Un gráfico de texto es perfecto para revisar datos rápido, en una terminal o acá mismo. Pero si necesitas gráficos de verdad —con colores, ejes, y que se puedan guardar como imagen— existe matplotlib, la librería más usada de Python para esto. Ya la mencionamos en el tutorial de módulos: se instala con pip install matplotlib y se importa igual que cualquier otra.

No la cargamos acá porque es pesada y tardaría un buen rato en tu navegador —en tu computador, en cambio, es instantánea—. La idea de este tutorial era que entendieras qué hace un gráfico antes de usar una herramienta que lo hace por ti.

Convertir números en barras repitiendo caracteres, escalar valores para que quepan, normalizar, calcular porcentajes, y cuándo dar el salto a una librería como matplotlib.

Con esto cierras el curso de Python. Las cuatro bases, listas y diccionarios, texto, módulos, errores, comprensiones, clases, archivos, automatización y gráficos: ya tienes todo lo necesario para empezar un proyecto de verdad.