Diccionarios

La estructura más usada de Python. Guarda datos con etiqueta, no por posición.

Imagina guardar los datos de un jugador en una lista:

jugador = ["Joaco", 1500, 3]

¿Qué es el 1500? ¿Puntos, monedas? ¿Y el 3, vidas o nivel? Tendrías que recordar el orden exacto para siempre.

Un diccionario le pone nombre a cada dato. Va entre llaves { }, con "clave": valor.

Cada dato se pide por su clave, entre corchetes. Se lee solo, sin recordar ningún orden.

Funcionan como variables: puedes cambiar valores y crear claves nuevas sobre la marcha.

Pero pedir una clave que no existe da error. Para eso está .get(), que devuelve un valor por defecto en vez de romperse.

Con .items() recorres clave y valor a la vez. Es la forma más usada.

Acá se juntan las dos ideas, y así está armado prácticamente todo el software del mundo: una lista de diccionarios.

Una tabla de puntajes, un catálogo de productos, los datos que devuelve cualquier servicio de internet. Todos son esto — de hecho, el formato JSON que usan las aplicaciones para intercambiar datos es exactamente esta estructura.

Variables, decisiones, bucles, listas, funciones y diccionarios. Con eso puedes resolver la enorme mayoría de los problemas de programación.

Lo que viene son herramientas: leer archivos, automatizar tareas, hacer gráficos. Pero las ideas ya las tienes todas.

Y si te da curiosidad el otro lado —dibujar, animar, hacer juegos en el navegador—, ahí tienes el curso de JavaScript. Vas a reconocer todo, solo cambia cómo se escribe.